Este verde escarabajo desayunaba en un buen restaurante.
¿Puede ser Serapias cordigera? No son demasiado difíciles de encontrar en algunos claros del pinar, te emocionas cuando ves la primera y te aburres cuando ves la decimoquinta, jeje.

Y en el interior de algunas hay criaturas vestidas de lamé dorado, qué cursis.
Esta primavera promete, mucho mucho. De hace un ratillo en el pinar, está la cosa que va a reventar de bichos y flores en cualquier momento.
¡Ya es primavera! O casi.
Por fin, habrá que tirar p'al monte.
Será porque marzo fué ventoso y abril lluvioso...