No puedo evitarlo...

No soy muy amigo de los fondos negros, pero a veces quedan bien. Además era casi de noche...
Estos días hay una verdadera invasión por aquí de estas criaturas, millones de ellas pululan por todas partes. Llevo días queriendo acercarme al pinar al amanecer para hacerles fotos mientras duermen llenas de rocío, y como era de esperar (no es la primera vez) así ha sido. Tengo que volver más temprano aún, a eso de las 7 a.m. para tener más posibilidades de verlas y fotografíarlas antes de que el Sol las caliente y sea imposible acercarse. Es todo un espectáculo, creedme.


Seguimos con el rollo , ¿eh? :)
Otra más de ayer.


La ya tradicional foto de carnet veraniega de estas criaturas.

Primer intento de hacer algo que quiero hacer.
Se trata de fotografíar una libélula aterrizando. ¿Por qué? Pues porque sí.
Lo he intentado muchas veces con el 100 macro, pero como el bicho tiene muy cerca la cámara al final deja de volver al mismo sitio y a veces se posa en el flash, incluso. Hoy he probado con el 70-200 y los tubos de extensión y la verdad es que da bastante juego. No da la misma calidad que el 100 macro, pero casi casi.
La cámara está en un trípode con el cable de disparo, el flash Sigma EF 500 DG Super en modo de sincronización a alta velocidad, en manual a 1/128 de su potencia, y la 5D a iso 1000, 1/1600s y f8. Preenfoqué el "posadero" y a esperar y disparar multitud de veces hasta que salió esta foto. Estas libélulas van y vienen constantemente, sólo hay que localizar una que vuelva una y otra vez a su atalaya. A las 12 de la mañana están en plena actividad.
Lo suyo es un objetivo macro de 180mm, una barrera y varios flashes, pero con esto me voy a divertir un rato.

Más grande en Flickr.
¡Otra!