Vaya susto. Vas por el campo y ves una de estas, de más de un metro de longitud y sabes que no son venenosas, pero el susto que te puede dar...
De haber tenido a mano un teleobjetivo no me hubiera acercado tanto, pero mira, hay que echarle narices.
Esto es lo que ví de repente:

Y muy poco a poco, intentando no asustarla me pude poner a escasos centímetros, le quise hacer alguna con la lengua fuera, pero salió silbando y ya no la ví más. Fantástico.

Sé de alguien que no va a venir más conmigo.


