Recientemente ha saltado la polémica cuando a Nikon se le ha ocurrido encriptar parte de la información de los RAWs creados con su nueva y alucinante D2X. Como consecuencia de ello los desarroladores de software para procesar esos archivos y gran parte de la comunidad de fotógrafos digitalizados se han llevado las manos a la cabeza, la intención de Nikon es que el usuario de sus cámaras se vea en la necesidad de comprar sus programas y frenar el desarrollo de terceras marcas como Phase One, Bibble Labs o el propio Adobe, por no hablar del estupendo y gratuito RawShooter essentials de Pixmantec. Hoy he leido en Luminous Landscape una iniciativa para conseguir que los fabricantes de cámaras digitales no sigan por ese camino y haya libertad para usar el software que uno quiera. Con el RAW se va a liar una buena, por primera vez los grandes monstruos de la fotografía podrían tener en sus manos no sólo vender cámaras, sino el software para procesar las fotos, verlas e incluso imprimirlas. La película tiende a desaparecer, por lo menos en la fotografía de consumo, y ha sido una industria muy enorme durante mucho tiempo, sacar tajada de lo que lo sustituye es muy apetitoso.



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