Primer intento de hacer algo que quiero hacer.
Se trata de fotografíar una libélula aterrizando. ¿Por qué? Pues porque sí.
Lo he intentado muchas veces con el 100 macro, pero como el bicho tiene muy cerca la cámara al final deja de volver al mismo sitio y a veces se posa en el flash, incluso. Hoy he probado con el 70-200 y los tubos de extensión y la verdad es que da bastante juego. No da la misma calidad que el 100 macro, pero casi casi.
La cámara está en un trípode con el cable de disparo, el flash Sigma EF 500 DG Super en modo de sincronización a alta velocidad, en manual a 1/128 de su potencia, y la 5D a iso 1000, 1/1600s y f8. Preenfoqué el "posadero" y a esperar y disparar multitud de veces hasta que salió esta foto. Estas libélulas van y vienen constantemente, sólo hay que localizar una que vuelva una y otra vez a su atalaya. A las 12 de la mañana están en plena actividad.
Lo suyo es un objetivo macro de 180mm, una barrera y varios flashes, pero con esto me voy a divertir un rato.

Más grande en Flickr.