He estado un poco pachucho por culpa de algo que comí, algún día hablaré sobre ello. Hoy, por fin, he vuelto al pinar al atardecer para ver cómo va la cosa.
No entiendo nada de gestión forestal, pero han arrasado con todo, han desbrozado todo el trozo que el año pasado estuvimos rondando y donde encontramos la famosa Apteromantis. En fin, no sé si la primavera es la época idónea para hacer eso, pero si sirve para evitar incendios, pues supongo que está bien, no lo sé.
Afortunadamente, y de momento, hay un gran espacio intacto. Fuí sin flash y el trípode lo dejé en el coche, sólo quería mirar y comprobar si merece la pena volver con todo el aparataje y dejar las tripas en la tierra. Y así es, hay muchas flores y sus habitantes pululan por allí. Las melanargias, como siempre, parecen recortadas. Mi querida 5D se puede usar a iso 1000 sin miedo, así que nada, luz natural del atardecer, a pulso y f4.5. Ya la repetiré, si ella quiere, con todo el arsenal. Todo es mejorable.